MONUMENTO EN MEMORIA Y HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS ELDENSES DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS (1939-1945)

El monumento, obra del escultor Carlos Martínez García, recuerda a los ciudadanos eldenses deportados a los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Estos eldenses se exiliaron a Francia tras la Guerra Civil, en 1939. Allí fueron confinados en campos de concentración. Poco después, ya en plena Segunda Guerra Mundial, algunos de ellos se alistaron en el ejército francés. Tras la derrota de Francia en 1940, fueron capturados y puestos a disposición de las autoridades nazis. Estos eldenses fueron trasladados, tras un doloroso recorrido, a los campos de trabajo de Hinzert, Neuengamme y sobre todo Mauthausen. En estos campos, rechazados y olvidados por el gobierno español, fueron tratados como apátridas. Fueron sometidos a vejaciones y trabajos forzados, que en varios casos acabaron con la muerte. Fueron, en definitiva, protagonistas y testigos de unos horrores imborrables.

Manuel José Albert Cantó (sin datos concluyentes, fallecido probablemente 18-4-1945)
Manuel Amat Pérez (fallecido en el campo de trabajo, 21-1-1942)
Diego González Cuenca (liberado, 5-5-1945)
José Sirvent González (fallecido en el campo de trabajo, 10-8-1941)
Luis Leal Rico (fallecido en el campo de trabajo, 18-9-1941)
José Revert Sánchez (liberado, 1945)
Javier Deltell Prats (eldense de acogida, nacido en Pinoso, fallecido en el campo de trabajo, 18-11-1941)
José María López Graciá (eldense de acogida, nacido en Pinoso, fallecido en el campo de trabajo, 27-11-1941)
Luis Guardiola Santa (eldense de acogida, nacido en Monóvar, fallecido en el campo de trabajo, 2-9-1941)
José Poveda Gran (eldense de acogida, nacido en Monóvar, fallecido en el campo de trabajo, 17-1-1941)
Luis Moreno Sabater (eldense de acogida, nacido en Monóvar, liberado, 5-5-1945)

Y esta lista no está cerrada. Puede que algunos nombres propios se incorporen en un futuro.

El Ayuntamiento de Elda acordó por unanimidad el 6 de marzo de 2015 rendir un homenaje público a estos ciudadanos, por la defensa de la libertad y la democracia.

Página del monumento

Memoria Histórica

El impacto de la Guerra Civil Española (1936-1939) y de la posterior represión franquista fue muy importante en Elda, dejando una huella profunda en su sociedad. Bajo la autoridad republicana hasta la fase final del conflicto, la ciudad contó con la presencia institucional y material del último gobierno de la II República, mostrando una singularidad en la provincia de Alicante y en el Medio Vinalopó que posee un significativo potencial educativo, cultural, patrimonial y social.

De manera destacada, Elda se convirtió durante la guerra en tierra de acogida de población infantil y adulta, produciéndose un fenómeno de solidaridad y responsabilidad propios de un espacio de retaguardia, alejado durante un largo tiempo de los principales frentes activos de la contienda. Todavía hoy, la ciudad conserva un notable conjunto de testimonios vinculados a la memoria histórica de la Guerra Civil y la Dictadura.

Informe de la Comisión de expertos de la Memoria Histórica de Elda

La Vara de Mando de Manuel Azaña (1880-1940)

Manuel Azaña, presidente de la Segunda República entre 1936-1939, es una de las personalidades más importantes de la primera mitad del siglo XX en España. Político, intelectual, escritor y periodista, destacaron de él sus grandes dotes de oratoria, su capacidad intelectual y su progresismo político.

La vara de mando es un símbolo protocolario tradicional que representa la autoridad de un cargo público, en este caso signo del máximo poder institucional republicano del presidente Manuel Azaña. Actualmente se expone en el vestíbulo del Ayuntamiento de Elda como reflejo de la trascendencia de nuestra ciudad en varios momentos de la historia de la Segunda República (1931-1939).

Más información sobre Manuel Azaña y la vara de mando

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